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El Día Después de la Crisis.

Qué hacer para recuperarse como destino turístico

El impacto económico provocado hasta el momento por la crisis desatada por el Coronavirus asciende a más de 10.000 millones de euros, según el informe publicado por Turisme Comunitat Valenciana. Aunque es evidente que esta repercusión es mayor en municipios costeros y grandes destinos como Benidorm, no es menos cierto que los pequeños pueblos de interior sufren también un castigo que repercute en unas economías de por sí más débiles.

Todos esperamos que el proceso de vacunación continue y permita la apertura del Turismo, algo que ya se produjo parcialmente el verano pasado, justo tras el terrible confinamiento. Por eso, la experiencia tiene que servir para planificar con detalle el retorno de los visitantes y de la actividad viajera. Tengamos en cuenta pues las siguientes consideraciones:

1.- El primer destino de la mayoría de los ciudadanos va a ser cercano, y con estancias breves. Lamentablemente, el miedo y la psicosis generada provocarán reparos a la hora de realizar grandes desplazamientos en transportes colectivos como el avión o el tren. El Coche privado será el principal medio de transporte, lo que reduce, a priori, el radio de desplazamientos. 

2.- El público recelará de los destinos masivos. Esto es un problema para los grandes municipios turísticos, que deberán desarrollar sus estrategias para superar esa barrera, pero añade un atractivo a los municipios de interior, donde los espacios y la naturaleza como escenario juegan a su favor.

3.- La seguridad como factor fundamental para las familias. En la selección de las primeras salidas pesarán los datos de contagios y otras consideraciones similares, con lo que ofrecerse como «destino seguro» será un elemento que puede inclinar la balanza.

Es posible que a lo largo de este tiempo que queda hasta que el confinamiento se levante se produzcan acontecimientos que modifiquen estos factores, o que los amplíen, pero de momento, es suficiente para empezar a plantear una estrategia.

¿Qué hacer para salir del agujero?

Es el momento de ponerse a trabajar y trazar un plan, para ponerlo en marcha según se vayan levantando las medidas de confinamiento.

1.- Mantener activado el sector.

Es necesario que las empresas y autónomos tengan claro que no deben parar si quieren estar listos para el regreso de los visitantes. En estos momentos hay multitud de posibilidades de formación Online que hay que recopilar y poner a disposición de los diferentes agentes del municipio. Un ejemplo lo tenemos en la web de Turismecv.com

2.- Profundizar en lo digital.

Estamos confinados, y esa realidad hace que los turistas potenciales se pasen el día pegados a una pantalla. Desarrollar la estrategia digital del destino es fundamental para alcanzar al público e ilusionarlo con la oferta. 

3.- Hacer partícipes a los vecinos.

A través de iniciativas que les hagan contemplar la llegada de visitantes como una oportunidad necesaria para la actividad económica. iniciativas como compartir fotografías del pueblo en las redes sirven también para que cobren conciencia de la riqueza patrimonial, natural o gastronómica , y reforzar el sentimiento de pertenencia y orgullo. No hay mejor prescriptor de destino que quien vive en él, si está orgulloso.

4.- Preparar ofertas

Y repensar las experiencias que van a ofrecerse a los visitantes. No hay pueblo sin Iglesia, pero la decisión de visitar un pueblo o territorio se basa más en el «qué puedo hacer allí» que en el «qué puedo ver allí», salvo que esto último sea realmente diferenciador. 

Todo esto es un punto de partida y una pequeña palanca para mover a la reflexión a los gestores, públicos o privados. Lo importante es pensar que existe un mañana, y que ese mañana será diferente al modelo que hemos conocido, aunque el turista sea, básicamente, el mismo.