Maison

La Sostenibilidad es el nuevo paradigma mundial del turismo

La Sostenibilidad persigue garantizar el futuro del territorio, desde un plano social, económico, medioambiental y cultural.

Por Miguel Llopis. Socio de Amundsen.

Sin embargo, no podemos perder el foco. No hay que olvidar que el objetivo principal es transformar y modernizar el sector turístico en España a través de la sostenibilidad y la digitalización, aumentando su competitividad y resiliencia. Es decir, que no se puede partir de cero. En nuestra opinión, sólo aquellos destinos que tengan una trayectoria profesionalizad en el desarrollo de su estrategia turística serán capaces de plantear proyectos realizables y aceptables para conseguir los fondos deseados.

Según la propia OMT, «un destino turístico es un espacio físico, con o sin una delimitación de carácter administrativo o analítico, en el que un visitante puede pernoctar. Es una agrupación (en una misma ubicación) de productos y servicios, y de actividades y experiencias, en la cadena de valor del turismo, y una unidad básica de análisis del sector.Un destino incorpora a distintos agentes y puede extender redes hasta formar destinos de mayor magnitud. Es, además, inmaterial, con una imagen y una identidad que pueden influir en su competitividad en el mercado«. 

Por lo tanto, El turismo sostenible no es un producto turístico, sino una forma de gestionar que debe aplicarse a cualquier tipo de producto y destino turístico, según recomiendan la OMT y otros organismos internacionales. 

Dentro de este planteamiento, hay dos cuestiones que consideramos fundamentales. Por una parte, la sostenibilidad se dirige, sobre todo, a garantizar el futuro del territorio, desde un plano social, económico, medioambiental y cultural. De un modo llano, se trata de replantear el modelo de desarrollo para que el impacto del turismo no sea una lacra para generaciones futuras, sino, más bien al contrario, una oportunidad para poder afrontar sus vidas en un entorno más próspero y rico desde todos los puntos de vista posibles. En segundo lugar, la participación de todos los agentes sociales y económicos y el liderazgo político, son fundamentales para la creación de estructuras sólidas que permitan un desarrollo continuado, y evitar que la sostenibilidad sea flor de un día a la sombra de los fondos europeos.

Si enfocamos la mirada hacia el entorno rural, encontramos que el Plan de Modernización establece unos objetivos específicos muy adecuados y bien pensados, que entroncan en realidad con los famosos Objetivos de Desarrollo Sostenible y con los muchos planes de freno a la despoblación. Soló citaré algunos de los que considero más relevantes, sin menosprecio al resto, claro está:

  • Mejorar la rentabilidad de los destinos rurales para crear empleo y frenar la pérdida de población; 
  • Dinamizar la oferta turística a escala local vinculada al territorio y basada en el patrimonio natural, cultural, gastronómico o de otra índole, prestando atención a su fragilidad;
  • Crear productos turísticos vinculados al medio rural y a los servicios ecosistémicos de los espacios protegidos (turismo cultural, ecoturismo, turismo activo, agroturismo, playas de agua dulce); 
  • Mejorar la digitalización de los servicios y productos turísticos; 
  • Generar equipos profesionales de gestores locales para consolidar el funcionamiento de los destinos rurales; 
  • Propiciar la cooperación entre las administraciones públicas, el sector privado y los programas de desarrollo rural para trabajar en la conectividad, el acceso y la accesibilidad de estos destinos. 
Hay tiempo, pero hay que ponerse las pilas

A pesar de que la primera convocatoria extraordinaria tiene como plazo límite de presentación el 20 de septiembre, hay que tener en cuenta que se podrán presentar planes a lo largo del 2022 y del 2023. Por eso, esta primera convocatoria, teniendo en cuenta lo laborioso que resulta redactar un Plan de Sostenibilidad de Destino (PSD), sólo será accesible para aquellos que ya tengan preparado el documento principal. Las exigencias de documentación y la necesidad de ser específico en las actuaciones y presupuestos obliga a desarrollar un trabajo profesional que no es posible en un mes escaso. Pero eso tampoco significa que los destinos puedan dormirse, porque la convocatoria de 2022 se abre en enero, por lo que en realidad disponen de poco más de cuatro meses para desarrollar su PSD y preparar toda la documentación e información necesaria para solicitar la financiación, que no es poca.

En definitiva, el Plan de Modernización y Competitividad del Sector Turístico llega para dar una oportunidad única para planificar un futuro mejor para los destinos, enfocar su estrategia y pensar a largo plazo. Nunca antes hubo tanto dinero a disposición de los gestores de destino, ni estuvo tan bien enfocado.